22 de diciembre de 2010

Pronunciamiento cineastas regionales

Queremos responder al último comunicado de la APCP, luego de su gestión en el Congreso de la República para aprobar la Ley PROCINE, defendida por ustedes, a pesar de muchas voces de protestas y videos expresando nuestro punto de vista a favor de una verdadera ley de cine para los cineastas y no de las trasnacionales de la distribución y exhibición comercial.

No pretendan nuevamente engañar al cine regional. En su carta a los congresistas del 29 de noviembre, ustedes afirmaron: “la ley PROCINE es inclusiva porque beneficia a todos los peruanos que producen cine. Como ejemplo, sólo queremos recalcar que el 30% del fondo recogido por esta ley está destinado a la producción, capacitación y promoción del cine hecho en las regiones del Perú”. Pero ahora reconocen que esa misma ley no destinaba el 30, sino el 20 por ciento a las regiones, y ni siquiera eso, porque esa cantidad se deduce del 15% del fondo, lo que sumaria en verdad el 3%; aunque ahora digan que lo van a “resolver” en el reglamento, lo que es otra mentira más, porque un reglamento no puede oponerse a lo que esta establecido en la Ley.

Señores de la APCP, los cineastas regionales les solicitamos se abstengan de seguir hablando y decidiendo por nosotros, ustedes no nos representan, y si hay necesidad de hablar en el congreso u otra instancia gubernamental, nosotros elegiremos un delegado que nos represente y pueda decidir en nuestro nombre. Reiteramos, además, que no estamos de acuerdo con la ley que ustedes han hecho aprobar en el Congreso, y que apoyamos la demanda al Presidente de la República para que la observe, porque el Perú, que no es sólo Lima, merece una ley soberana, integral, inclusiva y descentralizada; es decir, todo lo opuesto a la Ley lobbysta de PROCINE.

CINEASTAS REGIONALES DEL PERU

Sobre el comunicado de la APCP

Me permito hacer algunos comentarios al comunicado de la APCP. Cito los fragmentos del comunicado entre comillas.

Ante el señalamiento por parte de un blog de que aparentemente se habría producido un error en la redacción final del proyecto aprobado el jueves 16, tomamos la decisión de hacer la averiguación pertinente con las personas especializadas en el Congreso de la República. Y efectivamente así había sido”.

En “Páginas del diario de Satán” no se señalaba que se había cometido un error en la redacción final sino que se eliminaba en el proyecto aprobado las partidas presupuestales para los concursos. No se señalaba la causa sino el hecho.

“… queremos dejar claramente expresado que jamás ha estado en nuestra voluntad, ni en la voluntad de los congresistas que están apoyando el proyecto, eliminar o disminuir el actual presupuesto de CONACINE”.

Estoy seguro de que no ha estado en la voluntad de la APCP, pero no tengo la misma seguridad respecto de la voluntad de los congresistas. Creo que la APCP ha elegido a los compañeros equivocados en esta aventura. Hay muchos motivos para pensar que los congresistas Raffo y León han estado más preocupados por favorecer a distribuidores y exhibidores que a los cineastas peruanos y al cine peruano en general.

La responsabilidad de lo que sucede actualmente alcanza a toda la comunicad cinematográfica: dirigentes de la APCP, de la UCP e inclusive a quienes tardíamente leímos los proyectos de ley; pero creo que ya se han hecho todas las recriminaciones posibles, y estoy de acuerdo en que debemos detener los agravios e insultos, que han partido de ambos lados, y que lamentablemente están imposibilitando un diálogo entre cineastas que debería conducir a una verdadera solución al problema actual.

Un tema que queremos aclarar de cara a los cineastas de las diferentes regiones es que en nuestro proyecto, el 20% del fondo Procine que está destinado al fomento del cine regional, será respetado. La reducción que se hace al 3% no refleja el espíritu de nuestro proyecto y lucharemos para que en el reglamento se respete el íntegro del 20%”.

No sé quién les ha dicho a los dirigentes de la APCP que esto es posible, pero los está engañando nuevamente: un reglamento no puede modificar una ley pues es una norma de menor rango. Una ley solo puede ser modificada por otra ley. Para otorgar el 20% del 3,3% al cine regional habría que modificar el proyecto.

Hemos solicitado una Aclaración por Error Material (usando el lenguaje congresal) a la Comisión Permanente del Congreso que debe resolver esto antes del 31 de diciembre. Si es aprobado nuestro pedido, será restablecido el artículo original”.

Ya he explicado en un mail anterior las razones por las que considero que esta propuesta no es legalmente viable. No se puede invocar un error material para introducir en una ley un artículo que tiene relación con la Ley de Presupuesto, pues de hacerlo la Comisión Permanente estaría, en realidad, legislando (no aclarando una norma), y se encuentra prohibida para ello por la Constitución.

Si no lo consiguiéramos, nosotros mismos, sin esperar la observación del Ejecutivo, retiraríamos el proyecto de ley para corregirlo a partir de marzo del próximo año”.

Sería lo ideal. Lo sería también que la APCP buscara mejores socios y que el proyecto, corregido o nuevo, fuera inclusivo y considerara al cine -ante todo- como una actividad cultural de interés público.

Cordialmente,

Emilio Bustamante.

Carta abierta de la UCP a la opinión pública

Buscando cambiar lo aprobado:
¿en qué país vivimos?


Los parlamentarios Carlos Raffo, Luciana León e Isaac Mekler, creen que el Congreso es un mercado donde se remata el Estado al mejor postor, sin importarles el respeto por la democracia, la Constitución y las leyes. Violentan todo reglamento, maniobran de todas las formas con el clarísimo fin, en este caso, de favorecer una ley lobbysta que beneficia a distribuidores y exhibidores cinematográficos, regalándoles 5 millones de dólares anuales de dineros de todos los peruanos.

No les bastó con realizar una amañada sesión en la Comisión de Economía para hacer aprobar un proyecto que –ahora sabemos muy bien– ni siquiera ellos mismos habían leído. Manipularon para dejar sin quórum a la Comisión de Educación y Cultura, y evitar el debate de una ley que está directamente, y de manera principal, vinculada a la cultura. Maniobraron para que la Junta de Portavoces le dé pase al Pleno, exonerándola de su paso por la dicha comisión. Se aprovecharon del desconocimiento y la buena voluntad de algunos congresistas, del oscuro compromiso con intereses lobbystas y el voto por consigna de algunos otros, para aprobar una ley de cinematografía que, bajo el disfraz de apoyo al cine peruano, busca favorecer al cine de Hollywood, ese mismo que ya tiene el 96% de nuestra cartelera pero que no descansará hasta apoderarse del 100% si lo dejamos, así como un lobby anterior los liberó del impuesto de importación de películas.

Ahora, luego que lograron la aprobación por el Pleno el pasado jueves 16, recién “se han dado cuenta” (después de más de año y medio de intensas críticas y polémicas), que la ley tiene grotescos errores, tantos que sus socios han ensayado una confusa respuesta. Pretenden por eso continuar rebajando al Parlamento y consumar un nuevo atentado al orden democrático, solicitando a la Comisión Permanente “una aclaración al Proyecto de Ley Nro. 3938/2009–CR”. Es decir, una ley votada por el Pleno del Congreso, pretenden cambiarla por la votación de unos cuantos, en abierta violación del artículo 101 de la Constitución, olvidando además que “la omisión en el texto que tendría que subsanarse", sólo sería posible logrando la observación de esta Ley por el Ejecutivo. El Presidente tiene 15 días para observarla o aprobarla. De no ser así, volverá al Congreso para su aprobación. La solución está en manos del Presidente.

Desde la Unión de Cineastas Peruanos (UCP) nos ratificamos en la carta que el día de ayer hemos enviado al señor Presidente de la República: la ley debe de ser observada por el Poder Ejecutivo y devuelta al Congreso para que, a través de un debate amplio convocado por el Ministerio de Cultura, las partes vinculadas al quehacer cinematográfico elaboren un proyecto de verdadero apoyo al cine peruano.

Unión de Cineastas Peruanos
21 de diciembre del 2010

Comunicado de la APCP

En primer lugar la APCP pide disculpas a sus asociados y a la comunidad cinematográfica nacional por haber mantenido un prudencial silencio durante el fin de semana pasado. Ante el señalamiento por parte de un blog de que aparentemente se habría producido un error en la redacción final del proyecto aprobado el jueves 16, tomamos la decisión de hacer la averiguación pertinente con las personas especializadas en el Congreso de la República. Y efectivamente así había sido. De manera involuntaria, y a partir de introducir una serie de cambios que se hacen a la Ley 26370 en lo referente a los concursos, hemos cometido el error de no proteger el aporte del Estado que consignaba la actual Ley. Todos los proyectos de ley que se sucedieron al proyecto inicial del congresista Peralta consignan un texto similar y por tanto un error semejante, por lo que queremos dejar claramente expresado que jamás ha estado en nuestra voluntad, ni en la voluntad de los congresistas que están apoyando el proyecto, eliminar o disminuir el actual presupuesto de Conacine. Por el contrario, como es evidente en el contenido general del proyecto aprobado en el Congreso, nuestro objetivo es aumentar el presupuesto de Conacine sumándole los ingresos que provengan de Procine en el nuevo proyecto.

 Desgraciadamente, como tenemos un sector de cineastas que sólo parecen buscar la discordia y el encono a través de sus pronunciamientos y campañas demagógicas -que sólo han traído una atmósfera de enfrentamiento entre colegas-, campañas a las que nunca hemos respondido descalificando y agraviando, se ha interpretado este error como si formara parte de una estrategia para hacerle daño al cine peruano. ¿Cómo es posible que se dude de la buena intención de personas que forman parte trascendente de la construcción del cine peruano y que se las vilipendie públicamente con acusaciones que, a partir de falsedades y medias verdades, han sido recogidas por otros blogs y reproducidas a partir de un total desconocimiento del tema? ¿Los señores Lombardi, Tamayo, Duránt, Méndez, Aguilar y la mayoría de los directores y productores de largometrajes quieren maquiavélicamente hacerle daño al cine peruano? ¿Se han puesto de acuerdo todos para sabotear su propio trabajo? Es difícil creer que una campaña generada a partir de las mentiras y la desinformación pueda haber generado un resultado como el que efectiva y desgraciadamente ha conseguido: hacer creer a mucha gente vinculada, de alguna manera al gremio, que los directores y productores peruanos se quieren autoinfringir un daño para que se beneficien las empresas trasnacionales.

Vamos a volver a explicar las razones por las cuales nuestro gremio ha apoyado el actual proyecto APROBADO en el Congreso. Creemos que hablando con la verdad en la mano, sin apelar a la demagogia que suele ser usada para caricaturizar y simplificar las cosas, terminaremos por convencer o, al menos aclarar, a los que tengan la mente abierta y la voluntad de comprender:

1) Hace ocho años que venimos presentando iniciativas legales para buscar incrementar los fondos de ayuda a la producción del cine peruano. En estos ocho años aprendimos, entre otras cosas, que la única probable fuente de financiamiento tendría que venir de la propia actividad, es decir del cine extranjero que se exhibe en nuestras pantallas. Los municipios cobran el 10% de la entrada cinematográfica y ese impuesto está intentando ser derogado por los exhibidores también desde hace mucho tiempo. Cada vez que hemos impulsado un nuevo proyecto para tratar de captar parte de ese impuesto, nos hemos encontrado con la oposición del gremio exhibidor y con la oposición de las municipalidades que se niegan a perder ese beneficio, aún cuando hoy carece de justificación por los obvios cambios que se han producido en los actuales sistemas de exhibición de películas.

El año pasado, tras largas gestiones, se logró avanzar con el proyecto que trabajamos junto al congresista Peralta pero el proyecto se truncó como siempre. Al margen de eso y de forma paralela, estaba presentándose un proyecto del congresista Raffo que proponía la eliminación del impuesto municipal (que reiteramos: es algo que tarde o temprano terminará sucediendo); con el proyecto Peralta amontonado en el eterno cajón de los proyectos frustrados en favor del cine, tomamos la decisión de buscar la forma de fusionar ambos proyectos porque con ello conseguíamos el apoyo de todas las bancadas del Congreso (excepto una: la nacionalista), es decir conseguíamos lo que no habíamos tenido en el pasado: la posibilidad real de llegar, con real respaldo de las distintas fuerzas políticas, a debatir en el Pleno del Congreso un fondo de ayuda al cine peruano. Y nuestro camino fue el acertado: llegamos a esa instancia -después de muchos años- y logramos la aprobación del proyecto: a partir de la promulgación de la ley, el 3.33% de cada entrada que el espectador pague por ver una película en los cines del Perú, irá directamente a Conacine para ayudar al financiamiento de películas peruanas. Hoy, el estado subvenciona cinco o seis películas por año, con el fondo Procine se producirán el doble y con el tiempo quizás hasta el triple.

2) ¿Cuáles son las diferencias entre la propuesta nuestra y la del grupo opositor? Que en lugar del 3.3% del impuesto sea el 4%. Un 0.7% es lo que separa ambas posiciones: ese porcentaje es el que les otorga el derecho de llamar traidores a sus colegas y de acusarnos de estar vendidos a las trasnacionales. La UCP pretende negar que hubo un acuerdo en ese sentido pero hay muchos testigos de ello: nosotros no mentimos.

La segunda diferencia es la forma en que llega ese dinero a Conacine: para la UCP el camino es a través de un impuesto parafiscal que lamentablemente no es aplicable al caso. Hechas las consultas entre los especialistas legales del propio Congreso nos aseguraron, cuantas veces preguntamos, que el Congreso NO PUEDE crear impuestos y que si se presenta un proyecto en ese sentido se quedará atascado en la Comisión de Economía. Le consultamos al propio presidente de la actual Comisión en estos últimos días y nos confirmó que un proyecto con ese sustento económico no podría ser aprobado. ¿Por qué insiste la UCP en un mecanismo que sabe que no será aprobado en el Congreso? Quizás sus dirigentes no estén interesados en que realmente haya un incremento de fondos para el cine peruano porque ni producen ni dirigen películas. No lo sabemos pero en todo caso, por la vía que proponen, las posibilidades de aprobar un proyecto son absolutamente remotas.

La APCP decidió aceptar la única vía que resultaba posible para hacer avanzar la ley hacia su aprobación: un convenio entre las partes, blindado al máximo, con la validez de un contrato y con el apoyo del Ministerio de Cultura.

Esas son las grandes diferencias, al menos a ello habíamos llegado cuando se buscó una propuesta común y no se pudo lograr a partir de esas diferencias. ¿Tanta distancia había como para llegar a las acusaciones desproporcionadas a las que se ha llegado? Lo que hay es demagogia pura y dura.

3) Creemos que hay una diferencia muy clara de seriedad en uno y otro planteamiento. ¿Se puede plantear, demagógicamente, en la carta al Presidente que nuestro proyecto no fue consultado con las municipalidades?, ¿Ignora acaso la UCP que las municipalidades están abiertamente en contra de cualquier proyecto que disminuya sus ingresos? Claro que no. Hemos trabajado juntos para buscar la forma de conseguir saltar esa valla opositora que siempre fueron las municipalidades ¿y ahora resulta que quieren consultarles? Si ya saben la respuesta tal como la sabemos nosotros, ¿no es un ejercicio de pura demagogia incluir ese tema en la carta referida?

4) Queremos aclarar una falsedad más propalada por la UCP: no es verdad que nuestro proyecto no haya sido debatido en la Comisión de Economía. Fue debatido y votado como consta en el acta respectiva con la aprobación de todos los miembros y sólo una abstención: la del congresista Silva del partido nacionalista.

Tampoco es verdad que la APCP haya buscado sabotear las reuniones de la Comisión de Educación. Se produjeron dos reuniones en dicha Comisión; en la primera se discutió el proyecto pero no se pudo votar por falta de quorum (Sólo habían dos representantes del nacionalismo, y no estaba el congresista Cabrera, gran ausente aquí y en la sesión plenaria, con lo que demostró su gran "interés" en la problemática de nuestro cine). Y en la segunda tampoco hubo quorum. Y ello fue causado por la obvia voluntad del grupo nacionalista de evitar que el proyecto llegue al Pleno del Congreso. Pero llegó y, luego de un debate abierto, se logró aprobarlo por una abrumadora mayoría.

5) Un tema que queremos aclarar de cara a los cineastas de las diferentes regiones es que en nuestro proyecto, el 20% del fondo Procine que está destinado al fomento del cine regional, será respetado. La reducción que se hace al 3% no refleja el espíritu de nuestro proyecto y lucharemos para que en el reglamento se respete el íntegro del 20%.

En ese mundo de blanco y negro que presenta la UCP todo se reduce a caricaturizar y eso tiene efecto, tiene el efecto del primer impacto, del golpe superficial. Pero si vamos al fondo, si buscamos honestidad en los planteamientos y auténtica eficacia en los resultados estamos viendo hoy, y veremos más claramente cuando pase el tiempo, quién buscaba realmente ayudar a que se haga más cine en el Perú y quién está buscando protagonismo y debate ideológico aunque esto traiga por tierra cualquier esfuerzo efectivo (como llegar a una sesión plenaria del Congreso y aprobar una ley) que se haga por ayudar a los cineastas a producir películas.

Retomando las primeras líneas de este pronunciamiento, nosotros, a partir de que aceptamos el error cometido, hemos buscado la mejor y más rápida solución al problema suscitado. Nos hemos reunido con el Oficial Mayor del Congreso, con el Presidente de la Comisión de Economía y con los congresistas que han ayudado en este proceso y hemos solicitado una Aclaración por Error Material (usando el lenguaje congresal) a la Comisión Permanente del Congreso que debe resolver esto antes del 31 de diciembre. Si es aprobado nuestro pedido, será restablecido el artículo original. Si no lo consiguiéramos, nosotros mismos, sin esperar la observación del Ejecutivo, retiraríamos el proyecto de ley para corregirlo a partir de marzo del próximo año. El gran inconveniente de no conseguir la aprobación en lo que queda del año es que perderíamos todo el aporte del 3.33% del año 2011 porque las leyes que afectan temas tributarios entran en rigor el 1 de enero de cada año.

Esa es la actual situación desde nuestra perspectiva. Es probable que la gran presión mediática conseguida a partir de ideologizar el debate, de desinformar y caricaturizar, trunque nuestro objetivo de dotar de una fuente de financiamiento a nuestro cine. Si esto se produce, la historia nos mostrará cuantas películas posibles se dejaron de hacer por este grupo más interesado en pelear y agraviar que en conseguir resultados reales para nuestro cine. Mientras tanto y ocurra lo que ocurra, nosotros seguiremos a la búsqueda de mejores posibilidades para hacer películas en el Perú: ese es y ha sido nuestro principal objetivo en estos dos arduos años.

La Junta Directiva
Gustavo Sánchez, Francisco Lombardi, Nathalie Hendrickx y Frank Pérez Garland
21 de diciembre del 2010

Persistir en el error

En su lista de twitter, el vocero de la Ley Majors, el señor Raffo, nos informa que ha elaborado un oficio solicitando a la Comisión de Economía una votación de aclaración de la Ley Procine. En otras palabras, que la autógrafa del Congreso para elevarla al Ejecutivo queda por el momento postergado hasta que los padres de la patria revisen la nueva versión del proyecto Majors, corrigiendo el monumental error del presupuesto. Sesión que, por tratarse de fin de año, tal vez no se realice sino hasta principios de enero

¿Y adivinen con quienes estuvo solucionando su propio estropicio el señor Raffo? Pues con los solícitos colegas de la APCP, que hasta el momento permanecen totalmente enmudecidos frente al papelón de celebrar una ley que, entre otras perlas, eliminaba el presupuesto del CONACINE. Lo que quiere decir que a pesar de todo lo que se ha dicho, ellos persisten en defender lo indefendible, y aliarse con el mismo demonio con tal de tener disque un poco más de dinero.

Si los colegas de la APCP tuvieran un mínimo de dignidad, deberían haber exigido explicaciones públicas a los asesores de los congresistas Raffo, León, Peralta, Mekler y no se que otros más, porque no fueron capaces en casi siete meses de redactar un texto legal que garantice algo tan sencillo como la continuidad de los fondos del CONACINE, lo que si se mencionaba en el proyecto Cabrera. ¿Simple descuido? Hay que ser bien ingenuos para creer que lo que hace Raffo y las Majors no tiene una segunda intención y yuca escondida, antes que pura improvisación. Pero claro, eso es REALISMO, aunque más parece SURREALISMO.

Se que no es el momento de los reproches, pero también es necesario y pertinente preguntarse qué hicieron los negociadores de la APCP, que tuvieron ojos que no vieron, sin descubrir que la ley que tanto defendían no garantizaba el presupuesto actual del Conacine. ¿Y cómo no alertó del asunto la Presidenta del Conacine, que decía que la función del organismo era garantizar esas partidas y, sin embargo, por lo bajo negociaba con las Majors a favor de esta misma ley? Son demasiados estropicios juntos que algún día tendrán que responder por ellos.

Nosotros, en la UCP, que fuimos tantas veces vilipendiados y acusados, no sólo por colegas sino por el propio congresista Raffo, podemos decir que muchas de las cosas que están pasando las advertimos en su momento, pero no se nos quiso escuchar ni prestar atención. Entre otros documentos públicos, esta la carta abierta de la UCP publicada el 29 de mayo, donde dijimos, textualmente: “Y si se lee aún con mayor detenimiento, se verá que el mencionado proyecto (de Raffo) no menciona para nada mantener el financiamiento de la Ley actual 26370. Y a buen entendedor, esto significa dejar el financiamiento futuro del cine peruano en manos de las Majors. La faena completa: más ingresos y el control del financiamiento. ¿Esto es ser realista?”


A estas alturas, el accionar de los dirigentes de la APCP revela que ellos están en cualquier cosa, menos en la defensa del cine peruano. En estas circunstancias, resulta imposible un diálogo, que resultaría de sordos, con una parte empecinada en lograr “su ley” sin importarle la opinión del resto de la comunidad y de la propia opinión pública, que cada vez va tomando más conciencia de todo lo que representa esta vergüenza. Nosotros, que a lo largo de este proceso, propiciamos y estuvimos siempre abiertos al diálogo y la búsqueda de la unidad del gremio, hemos manifestado y lo reiteramos ahora, que sólo volveremos a conversar con alguna de las partes, luego de la observación presidencial de la Ley y su retorno al Congreso. Y de la Ley Raffo en su integridad, no sólo el tema del presupuesto del Conacine.

Adicionalmente, creemos cada vez mayor cantidad de personas que es necesario que la Presidenta del Conacine de un paso al costado en su cargo. Ello no significa negar los logros de su gestión, especialmente en el campo del aumento presupuestal, pero las últimas revelaciones de manejos ocultos con las Majors y su accionar como Presidenta en todo el debate de la Ley, creo que la descalifican moralmente para continuar al frente de la institución que representa al conjunto de los cineastas peruanos.

Son horas de decisiones, algunas duras pero inevitables si queremos que las cosas cambien y, como decía Guillermo, se oxigene un poco la cinematografía nacional. Hay que dejar en claro que no se trata de asuntos personales, sino de función y éticos, imprescindibles para representar un gremio como para presidir una institución. Más aún, ahora que hay que luchar contra la arremetida de las Majors con sus políticos lobbystas.

Christian Wiener

Carta al Presidente para observación de Ley Procine

Carta abierta de la UCP al Presidente de la República solicitando la observación de la Ley PROCINE. Fue dejada en Palacio el lunes 20 de diciembre y publicada en el diario La República al día siguiente:

Lima, 20 de diciembre del 2010

Señor Doctor
Alan García Pérez
Presidente de la República
Presente.–

De nuestra mayor consideración:

Tenemos el agrado de dirigirnos a usted en representación de la Unión de Cineastas Peruanos, asociación civil inscrita legalmente en los Registros Públicos, con el número de partida 12403799, entidad que representa a cineastas de diversas áreas y campos de la cinematografía.

El motivo de la presente es solicitarle la observación presidencial del proyecto de “Ley de Masificación del Cine y Fomento de la Producción Cinematográfica Nacional”, que recientemente fue aprobado por el Pleno del Congreso de la República.

Consideramos que la ley aprobada en el Congreso no es la norma que demandábamos los cineastas peruanos y creemos que se trata de un dispositivo que a pesar de su denominación, no significa ningún apoyo para el cine peruano, pues está destinado principalmente a favorecer el afán mercantilista de las empresas de exhibición y distribución trasnacional, que se quedarán con las dos terceras partes del actual impuesto municipal al espectáculo cinematográfico.

El proyecto aprobado colisiona con diversos aspectos constitucionales y legales tales como:

a. El artículo 5, inciso a) menciona que para la formalización del aporte de exhibidores y distribuidores al Fondo PROCINE, se celebra un Convenio, lo que transgrede la autonomía privada consagrada en el artículo 62° de la Constitución Política del Perú, por la cual nadie puede ser obligado por ley a firmar un convenio o contrato.

b. La cuarta disposición complementaria busca crear un régimen laboral especial para los trabajadores cinematográficos, lo que contraviene toda la normativa de trabajo vigente en el país.

c. No se ha respetado lo prescrito en el artículo 79 de la Constitución Política del Perú, donde se establece que las leyes de índole tributaria requieren previo informe favorable del Ministerio de Economía y Finanzas (el informe del MEF fue negativo).

d. No se ha tomado en cuenta la opinión de las municipalidades, pese a ser la principal instancia del estado afectada por esta disposición legal.

e. Es discriminatorio y centralista otorgándole a las regiones tan sólo un 3% del Fondo creado.

f. Deja en manos de Distribuidores y Exhibidores cinematográficos el financiamiento y administración de un ente del Estado, el CONACINE, abriendo una inmensa puerta a la dependencia cinematográfica y la corrupción.

Y lo más grave: debido a la improvisación con que fue redactado el texto legal, termina cancelando los recursos del Presupuesto de la República que ha venido recibiendo el CONACINE en los últimos quince años, dejando al cine nacional a merced de la buena voluntad de las empresas de distribución y exhibición comercial.

Por todas las consideraciones señaladas, y confiando que usted sabrá entender la necesidad de apoyar al cine nacional con una ley verdaderamente digna y que satisfaga al conjunto de la comunidad cinematográfica que mayoritariamente no se siente identificada con lo aprobado, es que le reiteramos nuestra solicitud para que observe la Ley de Masificación del Cine y Fomento de la Producción Cinematográfica Nacional, y que el proyecto sea retornado al Legislativo, a fin de consolidar de manera consensual y con asesoramiento del Ministerio de Cultura, una legislación moderna, soberana, integral, inclusiva y descentralizada para orgullo de los peruanos, a la altura de otras normas en el continente y el mundo.

Agradeciendo la atención que brinde a la presente y con la esperanza depositada en usted para lograr los más altos objetivos de nuestra cinematografía, hacemos propicia la oportunidad para renovarle las expresiones de nuestra mayor consideración.

Atentamente,


Christian Wiener Fresco                                              Francisco Adrianzén Merino
Presidente, Unión de Cineastas Peruanos                             Vicepresidente UCP
DNI 07706719                                                                         DNI 07235900

Plantón de los cineastas contra la Ley Raffo


(Información tomada de RPP).- La polémica ley Pro Cine, propuesta por una comisión encabezada por el congresista Carlos Raffo, y que fue aprobada hace algunos días atrás, fue el motivo por el que cineastas, productores y actores se reunieron en el frontis del Museo de la Nación en San Borja, para alzar su voz de protesta en contra de esta ley.

“Estamos aquí para exigir que se derogue esta ley, que hace que el 10 % del impuesto municipal para las salas de cine, que lo paga el consumidor con su entrada, se divida entre tres: uno para la producción nacional, en un fondo llamado Pro Cine, otra para las distribuidoras y finalmente para las exhibidoras, las salas de cine. Este convenio es privado, voluntario y temporal. Las distribuidoras y las exhibidoras no están obligadas a darnos ese porcentaje”, explicó Julia Gamarra, productora de cine a RPP Noticias.


Asimismo, el guionista Eduardo Adrianzén comentó que la ley perjudica “seriamente al cine nacional”, por lo que hizo un llamado a todos los cineastas que apoyan la Ley Pro Cine a tomar conciencia sobre los efectos negativos que traerá.

“Carlos Raffo es la última persona en la que se debería confiar. Los cineastas que apoyan esta ley seguramente han sido sorprendidos por esta persona. Me resulta muy penoso”, comentó.



20 de diciembre de 2010

Exigen renuncia de Presidenta de CONACINE

La Asociación Cultural Delluc organizadora del Festival Internacional de Cortometrajes de Cusco FENACO Perú, exige que la señora Rosa María Oliart deje su cargo de presidenta del Consejo Nacional de Cinematografía del Perú CONACINE a disposición, por favorecer y hacer tratos encubiertos con las distribuidoras y exhibidoras a favor de una ley nociva para el cine peruano, a pesar que, reiteradas veces, dijo públicamente no apoyar a ningún proyecto de ley, y que la institución oficial que preside se mantenía neutral en la discusión de los proyectos de Ley de cine.

También solicitamos a los miembros de la APCP, que renuncien al Consejo Directivo de CONACINE y que se abstengan de seguir haciendo tratos y negociaciones a nombre de los cineastas, porque no nos representan y han demostrado egoísmo e ineptitud para este delicado encargo. Además, demandamos que en todas las futuras negociaciones sobre la Ley de cine, se incluya a todos los sectores de la cinematografía a nivel nacional, sin excluir y sin discriminar a nadie.

Atentamente.
Inés Agresott (Directora)
Tonanieva Puertas (Coordinación y Programación)
Edith Tapia (Relaciones Públicas)

Festival Internacional de Cortometrajes Cusco - FENACO Perú

18 de diciembre de 2010

Ley Raffo elimina aportes del Estado al CONACINE

La Ley Raffo-Majors sigue dando sorpresas. Ahora nos enteramos, por el muy bien documentado blog del crìtico y docente Ricardo Bedoya, que con esta norma se cancelaría el aporte del Estado, via presupuesto, al CONACINE que ha sido la base de la Ley 26370.

Es bien sabido que este pago nunca fue cumplido en su totalidad por el Estado a lo largo de los 16 años de vigencia de la Ley, pero mal que bien sirvió para promover al cine nacional, sobretodo en los últimos años que se habia incrementado considerablemente las partidas.

Ahora sin embargo, ya no habrá más aporte del tesoro público, completándose la privatización del cine nacional, entregado en cuerpo y alma a las distribuidoras trasnacionales y sus socios de la exhibición comercial. 

Esto resulta un escándalo más, porque en todo momento los promotores de esta norma aseguraron que ella no eliminaba la anterior sino más bien representaba ingresos adicionales. Pero como vemos, todo fue una mentira, y en ello tienen especial responsabilidad la Presidencia del CONACINE, cuya funcón era velar por el presupuesto de la Ley, y los miembros de la APCP, que tan entusiastamente respaldaron un texto que, al parecer, ni siquiera lo han leìdo.


Lo que temíamos: eliminado el aporte del Estado al fomento del cine peruano

Pese a que se dice en la Ley que el Fondo Procine es complementario -lo que supone un ingreso adicional para CONACINE- lo cierto es que no es así. El Fondo Procine reemplaza los aportes del Estado que dispuso la Ley 26370.

Emilio Bustamante me hace notar que en la versión de la la ley aprobada ayer por el Congreso se elimina el aporte del Estado al fomento del cine peruano.

En efecto, la ley de masificación modifica el artículo 17 de la Ley 26370 que, en su segundo párrafo, señalaba que el Presupuesto de la República debía consignar las partidas para que CONACINE convoque a los concursos.

El artículo 17 modificado por la ley aprobada ayer ya no consigna esa obligación estatal.

En otras palabras: la promoción del cine peruano se ha privatizado y dependerá únicamente de los aportes de distribuidores y exhibidores.

Esto exige una aclaración de CONACINE, que debe responder esta pregunta: ¿La ley de masificación elimina o no elimina el aporte estatal que estableció la Ley 26370? 

Wikicine: como la presidencia del CONACINE negoció la Ley Majors

La revelación de los correos entre la Presidenta del Consejo Nacional de Cinematografía (CONACINE), Rosa Marìa Oliart, y el representante de la empresa distribuidora trasnacional UIP, Brian Pritchett; ha puesto al descubierto ante la comunidad cinematográfica y la opinión pública en general, la manera como se negoció la Ley Raffo-Majors, donde la supuestamente “neutral” representante de la institución oficial del cine peruano, acordaba porcentajes para la Asociaciòn de Productores (APCP) con el congresista Carlos Raffo, pese a que en esos momentos en el Congreso había otro proyecto de ley presentado de manera institucional por CONACINE y con respaldo de los cineastas (el inicial proyecto del congresista Peralta).

En un segundo correo, la Presidenta del CONACINE pide ayuda al “querido Brian” ante un reclamo de los cineastas que hoy conforman la UCP, sobre el trato discriminatorio a los sectores del comercio cinematográfico, a quienes no se exige agremiación (pese a que la ley vigente lo mandata) como si sucedía con los cineastas.

El texto completo de los correos puede ser visto aquí:


Se demanda, cuando menos, una explicación pública de la Presidenta del CONACINE, así como la intervención del Ministro de Cultura ante este lobby escandaloso, habida cuenta que esta institución fue asignada a su sector.

Repercusiones en la prensa: